Get The Look

Soluciones a problemas comunes del cabello

  •  Dependiendo del tipo de cabello que tengamos nos enfrentamos a diferentes problemas: cabello grasoso, reseco, puntas abiertas, caspa, frizz, entre otros, aprende a lidiar con ellos
Pantalla Completa
Previous Next
Dependiendo del tipo de cabello que tengamos nos enfrentamos a diferentes problemas: cabello grasoso, reseco, puntas abiertas, caspa, frizz, entre otros, aprende a lidiar con ellos

Mantener un cabello bonito y saludable es una tarea de todos los días, ya que nos enfrentamos a cambios de temperatura y hormonales, la genética, además de los daños a los que lo exponemos cuando usamos tratamientos químicos, como coloraciones y alisados permanentes, y aparatos generadores de calor.

Dependiendo del tipo de cabello que tengamos nos enfrentamos a diferentes problemas: cabello grasoso, reseco, puntas abiertas, caspa, frizz, entre otros, por eso las principales claves son elegir los productos adecuados para nuestro tipo de cabello y dedicarle diariamente unos minutos a su cuidado.

Puntas abiertas: Este problema lo presentan más las mujeres que tienen el cabello largo, las principales razones son la falta de cuidados y el uso excesivo de tratamientos químicos, como coloraciones y alisados permanentes.

Dependiendo de qué tan grave sea el problema puedes tomar las medidas más adecuadas, ya sea que necesites despuntar el cabello unos cuantos centímetros o puedes usar algún tratamiento hidratante para tu tipo de cabello que renueve y nutra las puntas. Procura despuntar tu cabello periódicamente, cada dos meses.

Cabello grasoso: Genéticamente tu cabello puede ser grasoso, o este problema se puede presentar debido a los cambios hormonales, o a una mala alimentación, entre otras razones.

La solución más práctica y efectiva es usar productos para el cabello graso, como shampoo, acondicionador, etc.

Si vas a usar productos finalizadores, como cremas para peinar, aplícalos a lo largo del cabello y en las puntas, no en la raíz. De preferencia no los uses muy seguido.

Cabello delgado: Puede ser que tu cabello naturalmente sea así o que tu alimentación no sea la adecuada y necesites más proteínas, vitaminas y minerales. Consulta a un experto para conocer la causa del problema.

Una buena y sencilla forma de disimular que tu cabello es muy delgado es darle volumen, usando un corte con muchas capas y aplicando productos como mousse y spray, la forma de secar el cabello también puede ayudar.

Frizz: El frizz aparece por tener malas prácticas a la hora de secar el cabello, alisarlo y cepillarlo. Cuando seques el cabello no lo frotes con la toalla, simplemente exprímelo y después envuélvelo en la toalla. No olvides aplicar un acondicionador hidratante.

Si planeas alisarlo con la plancha o la secadora, antes usa un protector de calor y no pases los aparatos muchas veces por la melena, nunca planches el cabello ni húmedo, ni mojado. Prefiere peinar el cabello con peines de madera con cerdas suaves y largas.

Cabello seco: Esto puede deberse a factores como la herencia, genética, tratamientos químicos, coloraciones, alisados permanentes, mala alimentación y agresiones externas.

Dale masajes a tu cuero cabelludo e invierte en hidrataciones periódicas para que el cabello recupere su salud y brillo. Elige el tratamiento más indicado para el estado en el que se encuentre tu cabello, consulta a un experto.

Canas prematuras: Las canas están relacionadas con la genética y el estrés, la forma más común y sencilla de ocultarlas es con el uso de tintes. Apuesta por coloraciones semi permanentes o por luces, no es recomendable usar tintes de tonos muy oscuros o muy radicales. Por ninguna razón arranques las canas.

Rizos desordenados: Los rizos son más difíciles de controlar que el pelo lacio, para que luzcan naturales y alineados siempre utiliza acondicionador al lavar el pelo. Para peinar opta por un peine de cerdas gruesas y aplica una crema para peinar o un mousse, para que los rizos se mantengan hidratados y controlados.

Caspa: La caspa sale por muchas razones distintas, como una dieta mal balanceada, genética, un mal metabolismo, desequilibrio hormonal o infecciones. Utiliza productos especializados como shampoos y consulta a un médico para que te dé el tratamiento más apropiado.

Temas relacionados
Flacidez, arrugas y manchas

Combate estos 3 problemas de la piel